El duende

Suena el despertador. ¡En marcha otra vez más!. Sin casi abrir los ojos, te arrastras hasta el baño. Ducha rápida. No tienes tiempo de desayunar bien. Coges la cartera. ¡Eh!, las llaves... Subes al coche y sigues con el cuello encogido. Atasco matutino, para no variar.... Apagas la radio para que no te machaquen las noticias del día.

Apretujones en el ascensor. Ojeada rápida a la agenda: no cabe una sola línea. La mesa se llena de papeles acumulados que necesitan salida urgente. Miras el reloj desanimado. Teléfono sin dejar de sonar. Interrupciones continuas. Acidez de estómago. Nota interna que convoca a una reunión dentro de un cuarto de hora inaplazable. Clave de acceso al ordenador. Jaqueca. Pero, ¿ya hay clientes esperando en la puerta?. Uf...

Haz una pausa para hacer un juego que te proponemos. Ya sabes el valor terapéutico y enriquecedor que tienen, así que... ¡a jugar!.

Imagina que un duendecillo se te aparece cuando estás en pleno trabajo, después de todos esos factores estresantes que has estado viviendo desde que has despertado y que aún te rondan por la cabeza. El duende tiene un espejo mágico en el que se puede ver el futuro. Te lo ofrece. Úsalo.

¿Cómo ves tu empresa dentro de diez años?. Seguro que ha habido grandes cambios tecnológicos y en los recursos humanos. ¿Y lo demás?. La organización y distribución de tu trabajo, ¿sigue igual?. Parece que reducir la jornada para apretarla más aún, conlleva un fuerte aumento del estrés . Los devoradores del tiempo ¿te siguen acechando?; ¿te sigues despertando sobresaltado después de una mala noche de sueño?; ¿te tienes que llevar trabajo a casa, como haces ahora con frecuencia?.

Tu entorno familiar, ¿se ha adaptado a tu ritmo de vida o han decido abandonar “el barco”?. Y tu salud física, ¿se está resquebrajando?; ¿has tenido que pedir la baja laboral por esos “excesos” que actualmente consideras que “no queda más remedio hacer”?; ¿siguen sonando sin cesar los teléfonos que exigen las cosas para YA, siendo tú quien debe realizarlas?; ¿sigues asistiendo a  reuniones sin entender por qué tienes que acudir, y que sólo te hacen perder los nervios y el tiempo?; ¿has aprendido a decir NO y defender así tus derechos como persona?; ¿y...?, ¿y...?.

¡Tiempo!. El duende apaga el espejo y te cede una balanza para pesar lo que has conseguido frente a lo que has perdido. Has podido obtener un ascenso, cambiar de coche y de casa, también viajar a varios países tropicales, pero has tenido úlceras, serios dolores musculares, distanciamiento de seres queridos, una angina de pecho y sentimientos de inutilidad e indefensión por un trabajo en el que te sientes agobiado.

- “Amigo, esto es el estrés negativo”, te comenta con su vocecilla, y añade, -“para triunfar en los negocios, crees que el ejecutivo debe estar siempre conectado. Para sobrevivir a las presiones emocionales y a las exigencias del duro trabajo, necesita también el arte de la desconexión”.

Las evidencias empíricas demuestran que entre el 5 y el 10% de la población trabajadora padece trastornos graves debidos a factores psicosociales nocivos, entre los que destaca el estrés (OMS 1.984). Esto supone un alto coste humano y económico a todos los niveles. Y va a más...

Enfermedades, absentismo, errores, dificultades de relación e incluso incapacidad laboral, y en definitiva, lo que se considera como un descenso en la calidad del trabajo. Esto se refleja tanto en una pérdida de productividad como en la creación de un mal ambiente de trabajo, resultados finales de una situación que se perfila más crítica cada día.

Ante semejante perspectiva, es necesario actuar con métodos sencillos y eficaces que favorezcan el re-equilibrio personal y laboral, atendiendo a características individuales. Cada puesto de trabajo tiene factores estresantes específicos; atenderlos requiere flexibilidad y precisión.

L´astragal, organismo de formación dedicado a mejorar la relación entre esfuerzo, eficacia y calidad en la empresa, está constituido por un grupo de profesionales altamente capacitados para facilitar la integración de las mejoras propuestas, desde la vida cotidiana a las actividades más exigentes. Han puesto en marcha un programa innovador dirigido a todo miembro de la empresa, que tendrá un verdadero programa a la medida, combinando el aspecto pedagógico y el terapéutico.

El objetivo es que cada trabajador sea capaz de gestionar su estrés para disminuir las consecuencias negativas en su actividad profesional cotidiana.

No se trata de un viajecito de relax para alejar el estrés acumulado, liberar las tensiones laborales, hacer amigos entre los compañeros, y se acabó. Esta intervención va más allá de la prevención de riesgos habitual, y tampoco se limita al incentivo de empresa convencional. Es una acción formativa cuya eficacia permanece en el recuerdo. Se pretende que, tras las jornadas, cada cual sepa gestionar su propio estrés, aprovechando los factores que le ayudan en la rutina diaria para reducir los efectos perjudiciales. Se aplica una metodología esencialmente práctica, con un pilar importante en el componente lúdico, y estimulando el desarrollo de capacidades a fin de aplicarlas en el puesto de trabajo. Contando con el asesoramiento posterior y seguimiento durante todo el proceso.

Antes de desaparecer, el duende te hizo una última pregunta: -"¿eres feliz viviendo con el estrés negativo de tu empresa, a pesar del coste?".

Si has contestado que no, aprovecha y cámbialo. Si quieres puedes conseguirlo.

-"Y no olvides ser feliz y quererte".

Ana Mª Barrera Abad

José Javier Pedrosa

PROGRAMA EMPRESAS de GESTION del ESTRES

   



| Inicio | Educacíon | Salud | Arte | Empresas |

Copyright © 2014