10 PISTAS PARA SOLUCIONAR LOS

CUIDADOS Y SERVICIOS A LOS MAYORES

 

1.- Contribución activa de los jubilados a la vida social.

Como los productivos económicamente son una minoría, para muchos las personas mayores son consideradas como fardos.

Pero podemos encontrar los medios para que su aportación sea reconocida: por ejemplo, la experiencia de Colón, en Cuba. (Ver Geriatrianet.com).

Una sociedad que considera una carga al 20% de su población no puede sobrevivir de forma equilibrada.

2.- Frenar el empobrecimiento entre los 50 y 64 años

La jubilación anticipada es un fenómeno nuevo e inquietante. En vez de que tener lugar en su momento, se es víctima del cierre de fábricas, ajustes de personal o nuevos términos inventados para la ocasión. Retirarse "dignamente" empieza a ser un privilegio. Lo más frecuente es padecer el paro de larga duración, que va minando las expectativas de cualquier solución dentro del mercado laboral. Mejor que acallar conciencias con las primas de prejubilación, adaptemos las funciones y los medios de trabajo a la mano de obra que envejece.

3.- Mayor conocimiento sobre el envejecimiento.

Es un fenómeno universal, y sin embargo sólo recientemente hemos comenzado a interesarnos por él. Se necesita un esfuerzo de investigación en ese terreno por parte de las instituciones y de los especialistas, así como una divulgación adecuada en el seno de la comunidad para aplicar las mejoras.

4.- Multiplicar las formas de compensar las incapacidades.

La tecnología moderna, por ejemplo la domótica, permite muchas posibilidades, pero hay que hacerla accesible a un coste razonable.

Y también sin máquinas: todavía estamos en los primeros pasos de la organización de la asistencia a domicilio. Los establecimientos que atienden las estancias de corta duración aportan lo que pueden, pero se requiere la contribución del conjunto de municipios, sistemas de transporte, seguridad pública, comercios, etc.. para adaptar sus servicios a las personas mayores.

5.- Evitar el conflicto entre niveles de atención.

Es absolutamente necesario favorecer al máximo la intervención de los servicios de salud cerca de la persona. En 1º término deben ser servicios locales e integrados: prevención, atención domiciliaria, hospitalización breve y residencia de periodos largos.

Esto implica una reflexión presupuestaria coherente, y que permita a nivel regional generar especialistas. Esto sin menoscabo del programa nacional global, desarrollando la investigación para tener expertos a nivel internacional.

6.- Orientación del sistema sanitario.

La persona mayor requiere un acercamiento particular que no se cubre con la existencia de residencias ni hospitales: hace falta una intervención rápida, global y sobre todo, precoz. Esa anticipación es particularmente importante para localizar casos de riesgo de perder la autonomía, por ejemplo las caídas.

Por muy filosófico que parezca, hay que cambiar la mentalidad, ya que se respira una cierta gerontofobia, especialmente en residencias y/o clínicas de corta duración.

7.- Nueva concepción del alojamiento

En el futuro cercano se prevé que casi la totalidad de los mayores estarán en residencias porque sufrirán demencias con problemas de comportamiento.

Así que el alojamiento deberá ser concebido para actuar como una prótesis, en la que se incluyan todas las actividades de la vida cotidiana.

También se espera un gran desarrollo de la psico-farmacopea, por lo que un especialista en ese campo debería estar presente permanentemente.

8.- Diálogo entre los centros

Nada sustituye a la palabra directa. No es normal que haya tantas dificultades para hablar con un nuevo médico de un caso difícil, o que sea prácticamente imposible querer informarse con más profundidad de un tratamiento indicado en otro centro.

9.- Más colaboración interdisciplinar

Es esencial, ya que nadie sabe de todo, y menos en un campo tan vasto como este. A largo plazo habrá que modificar las relaciones de poder y las responsabilidades en lo concerniente al cuidado de los mayores; cuestionarse la exclusividad de ciertas áreas de intervención y la gran separación entre categorías profesionales.

10.- La formación profesional

Los profesionales de la salud tienen un curriculum muy escaso en lo relativo al cuidado de los mayores. Las instituciones de enseñanza reflejan el poco interés que en general tiene el profesional sanitario por los viejos.

Hay mucho trecho...

Extracto del artículo publicado en el periódico ARTERE en septiembre de 1998, por la asociación de Hospitales de Québec.

Dr. Gilles Voyer

Director de servicios profesionales, Institut universitarire de gériatrie de Sherbrooke

Adaptado y traducido por José J. Pedrosa



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